TYRANVS
Escrito por Mario González
Un viento se eleva sobre los prados donde la miseria hizo merma, los sones apocalípticos se alzan para demostrar que toda vida vale una miseria, mira la furia como cae desde un cielo que se vuelve rojo por el intenso martirio que va produciendo un sonido de despiadada génesis, el azote golpea la tierra sin misericordia alguna, volviendo el suelo en un amasijo de intenso regocijo, el trueno procedido por la estocada que vuelve fuego la noche incendiaria trastoca los riffs con una intensidad despiadada, hacen que el inicio sea de un fulgor imperecedero logrando que cada nota sea una estocada a los cientos que no creyeron en la debacle con que Tyranvs carcome el hierro para volver hacer blandido y desbaratar cualquier indicio de purga que quieran desatar los malditos esbirros

Crueldad es la batalla que va carcomiendo día a día, como un arma emponzoñada que se va introduciendo lentamente sobre la hondonada, somos esclavos en el ámbito público y privado, somos carne de cañón que a diario muere a montón, somos los que fallecen primeros para que aquellos que desde las tinieblas nos gobiernan sigan en sus pulpitos de tiranía y miseria. Los párpados cada vez más pesados se cierran ante la catastrófica visión, quieres negar la realidad que muestran tus ojos si a cada momento pisotean tu rostro.

Ya todo es una barbarie que no se puede parar y desde el cielo teñido de rojo emergen los sones con que Homicide sigue destruyendo lo poco que se mantiene en pie, lo siniestro que pulula desde lo más profundo a inundado cada rincón de esta maldita tierra y desde el centro mismo emerge la imagen del titan que destruye lo que sueñas, que sepulta tus nimias quejas para despedazar tu cabeza con riffs que perduraran desde la tierra al ancho mar. Como una peste sin control todos caen alrededor, los cuerpos pierden los estribos y los idos en un estado catatónico esperan el desenlace que los lleve por el mar de muerte hasta las puertas custodiadas por los malditos que comen a destajo los cuerpos podridos.

Toda la tirria y destrucción se cierne sobre las cabezas de aquellos quejumbrosos beatos que en estado de perdición dan rienda suelta a su perversión. La sangre corre por el valle, transformando los ríos y lagos en depósitos de vísceras, restos de cuerpos y almas perdidas. Homicide desata la maldad innata que es inherente a cada ser viviente y con Tyranvs coloca las notas perfectas que convierten este ritual en un estigma sin igual.
La historia se escribe con sangre y es empuñada por los vencedores es allí en donde las pesadillas nocturnas se vuelven realidad porque al abrir los ojos la masacre se vuelve tangible dejando de lado el mundo onírico que comienza a plasmarse en el de los vivos, este a quedado inundado por la peste ya que todo se ha transformado en un mar sanguinolento y silente, dando paso a los acordes insanos con que Homicide gobierna los campos, marcados por la devastación del ser humano.

