CONSPIRANOIA: UNA MIRADA A BUGONIA

El pasado 04 de diciembre, pudimos asistir a la Avant Premiere de la nueva película del director Yorgos Lanthimos (Poor Things, The Lobster, The Killing of a Sacred Deer) BUGONIA, gracias a la invitación de Andes Films Chile, Teatro Oriente y la Fundación Cultural de Providencia, en un teatro que deslumbra en versatilidad y que reúne lo mejor del arte para acercarla a la gente.
Desde el primer momento la película impone un tono marcado, los colores, encuadres y el contraste entre lo grotesco y lo cotidiano funcionan como un golpe visual que acompaña la paranoia de la trama. Logra que cada escena te haga sentir que debes mantener los ojos en la pantalla.

La premisa arranca brutal, promete mucho, impacta, te engancha. Pero a medida que avanza, el desarrollo toma caminos mucho más sombríos, más psicológicos e intensos. La trama se desarrolla de forma excepcional: te haces preguntas que poco a poco la misma película va resolviendo a medida que avanza. La película cuenta con un humor negro que te toma desprevenido, saca risas inesperadas, hace que todo se sienta más natural de lo que uno podría esperar de una película como Bugonia.


Mi experiencia en el teatro fue acogedora y cómoda, el ambiente dentro era el correcto para este tipo de película, y la calidad del sonido fue excepcional. La banda sonora de la película acompaña perfecto ese aire de delirio. Pero lo que realmente distingue a Bugonia (y que eleva su impacto) es el diseño sonoro: cada sonido está afinado musicalmente con el objetivo de crear tensión, paranoia, un ambiente incomodo del cual puedas sentirte parte. El uso del sonido como una expansión de la psicología de los personajes le da una capa extra de tensión, te hace sentir dentro.
Ese uso del audio no es decorativo, es lo que acompaña (y a veces subraya) el deterioro emocional, la tensión psicológica, la sensación de que algo no anda bien. En ese sentido, “Bugonia” no se limita a lo visual, sino que también convence a nivel sensorial y emocional.


Bugonia no busca que te encariñes con sus personajes, al contrario, los pone a prueba, los disecciona, a veces te deja frío. “Bugonia” no es para todos. Hay momentos de brutalidad, de tensión, de crueldad, mezclados con diálogos incómodos, situaciones absurdas, lo que deja al espectador en un vaivén emocional. Una película como Bugonia no quiere que justifiques a los personajes o sus acciones, que los entiendas del todo, que los sientas “cercanos”. Bugonia no es fácil ni amable. Es un viaje retorcido, es algo visualmente potente, tensamente sonoro, con actuaciones duras que te pone de frente al delirio y la paranoia. No es una historia cómoda: hay violencia, horror psicológico, momentos fuertes.
El tono no es simpático; a veces se siente cruel y agresivo, otro incomodo y tenso, que es precisamente las emociones que busca causar la película en el espectador, y lo logra.
Bugonia es perfecta para espectadores que aman el cine que desafía, perturba, hace pensar y evitar lo convencional.
Escrito por Ana Lucía Alegre
