CINE: HAMNET

HAMNET: UNA HISTORIA QUE DEJA MARCAS.

ESTRENO 15 DE ENERO

Escrito por: Analucia Alegre

Hamnet es uno de esos dramas históricos que te sujeta por dentro y no te suelta. No es una película de acción ni de reyes peleando por poder: es una exploración delicada de amor, duelo y lo que significa seguir adelante cuando algo parte tu alma en dos, del cómo, aunque el mundo sigue girando, el dolor del deceso es constante, crónico.

No es una biografía tradicional de Shakespeare, sino una mirada humana al dolor, al amor familiar y a cómo el arte puede, no solo nacer, sino que florecer de las heridas más profundas.

La historia gira alrededor de una familia aparentemente normal en un pequeño pueblo inglés, y cómo el dolor de una pérdida tremenda, y el amor que los une, influye en el alma y la creatividad humana. La historia sigue a Agnes y William Shakespeare, y cómo el amor profundo por su hijo (y la devastadora pérdida del mismo) transforma sus vidas y, de cierta forma, inspira la creación de lo que pronto sería un clásico en la literatura: Hamlet.

Es intensa, emocional, y aunque se basa en hechos muy antiguos, te pega como si fuera hoy porque toca temas universales: amor, perdida, duelo, arte y memoria. Esta no es una película para entretenerte de forma ligera, sino para sentir. Es tranquila en su ritmo, pero intensa en emociones.

La música está compuesta por Max Richter y es uno de los pilares emocionales de la película. Usa instrumentos y motivos que evocan la música de la época. Mezcla coros sutiles con cuerdas que elevan cada emoción, desde la calma pastoral hasta el dolor más crudo. Algunas piezas clásicas como “On The Nature Of Daylight” acompañan momentos clave con una belleza casi dolorosa. No invade, sino que complementa.

Esa mezcla entre lo etéreo y lo humano hace que toda escena importante (sobre todo las más silenciosas) te quede resonando por dentro. Su banda sonora no solo acompaña las escenas, sino que te mete en la piel de los personajes. Muchas escenas importantes están sostenidas por música mínima o incluso por el silencio, lo que hace que cada nota, cuando llega, se sienta más intensa.

Desde sus primeros minutos, el tono es claro: estamos ante una obra que avanza con calma, que observa más de lo que explica y que confía en los silencios tanto como en los diálogos. Ese es uno de los aspectos más poderosos de la película: su atmósfera

Un paisaje sonoro que no solo acompaña: te mete en el cuerpo la historia. Es de esas marcas que no olvidas después de salir de la sala.

La cinematografía es hermosa y sobria, con planos largos de campos abiertos, bosques, ríos y casas iluminadas por velas. La luz natural y los encuadres tranquilos transmiten una sensación constante de fragilidad, como si todo pudiera romperse en cualquier momento. Cada escena parece una pintura viva, pero nunca se siente artificial; todo es orgánico, humano, cercano. La cámara se toma su tiempo, y eso obliga al espectador a quedarse ahí, a sentir junto a los personajes.
Cada encuadre parece pensado para recordarte que la vida es preciosa precisamente porque puede romperse.

Hamnet no es una película que simplemente se «ve».; es una que se siente. Transmite tristeza, sí, pero una tristeza suave, contenida, nada exagerada. Habla del amor maternal con una honestidad brutal, de la nostalgia, de la soledad y de la resiliencia. No intenta hacerte llorar con golpes bajos o tragedias cliché; prefiere dejarte que te encariñes con los personajes, que empatices con ellos antes de dar el golpe, y dejarte con un nudo en la garganta que crece lentamente, un nudo que no necesariamente se deshace en las lágrimas, sino que también en el pecho.

Ganó a la «Mejor Película Dramática«, y con justa razón. No es una película que sólo cuenta una historia bonita: la experimenta, y la sufre. No se apoya en grandes eventos históricos ni en giros espectaculares. Se centra en lo íntimo, en lo cotidiano, en lo ordinario: una familia, una madre, un hijo.
Ganó porque no solo entretiene. Conmueve. Acompaña. Duele bonito. Y cuando una película logra eso sin ser ruidosa ni pretenciosa, se vuelve inolvidable. Y lo inolvidable se premia.

En el fondo, Hamnet es un susurro. Una historia delicada sobre el amor y la pérdida, contada con una sensibilidad rara de encontrar. No grita, no corre, no se impone. Es una película delicada, triste y hermosa. No grita, susurra. No impacta con explosiones, sino con miradas. Es un retrato honesto del amor y del dolor, contado con una sensibilidad rara de encontrar.
No es una película para ver distraído con el celular en la mano. Es una cinta para sentarse, mirar, escuchar y experimentar. Con una banda sonora delicada, escenas que se quedan en la memoria y una historia que mezcla amor, pérdida y creación artística, esta película es ideal si quieres una experiencia cinematográfica que te haga pensar y sentir mucho después de apagar las luces de la sala.

Así que, fanáticos del drama, de la tragedia, del arte, de lo sentimental y del dolor que conmueve: esta película es para ustedes.

ESTRENO OFICIAL EN CINES: 15 DE ENERO

Agradecemos a Andes Films por la invitación