UNA MELANCOLÍA QUE INUNDÓ DE PROFUNDAS EMOCIONES HASTA DESBORDAR EL SENTIMIENTO
Fuimos testigos de una noche en la cual los sonidos del alma se dieron cita en un teatro que caldeaba en sensaciones y candor, cada alma presente fue partícipe de una mancomunada marea que nos llevó a parajes lejanos de la tierra para aterrizarnos en un mar de profundas sensaciones y recuerdos, noche atiborrada de sentires que llenaron el firmamento.
Escrito por: Mario Gonzalez
CRISALIDA
Un abrazo cálido que penetra el alma tocó cada fibra del alma de los presentes que extasiados presenciaron cada tema que Crisálida dejó brotar sobre el mar, y aquel navegar se transformaba por momentos en un fuerte vendaval que era controlado a cabalidad por la experiencia del experimentado creador de atmosferas, Crisálida, que nos transportó a un viaje en extremo impecable, cada tema fue elegido para hacernos partícipes de instantes únicos que quedarán por siempre en el corazón de los presentes.

Fuimos imbuidos a habitar en un estado de melancolía profunda, en donde la paleta de colores sobrepaso lo sutil del sentimiento para estallar en millones de texturas que se volvieron arcoíris de tenues colores, los que fueron capaz de llegar a las fibras más íntimas de todos los presentes, demostrando la tremenda vigencia de Crisálida sobre el escenario, recorriendo su vasta trayectoria, centrándose en su magistral nueva producción, Niños Dioses. Este quinto álbum es una obra conceptual que nos transporta al corazón de la cultura Inca y sus rituales ancestrales. Inspirado en las historias de los niños sacrificados en el ritual Capa Cocha, para convertirlos en guardianes eternos.
Encontrarme nuevamente con Crisalida en vivo me llevó a navegar por momentos de profunda introspección, elevar la vista al cielo y reconocer aquellos sentimientos que por momentos se ocultan a la vorágine del desino. La inmensa voz de Cinthia Santibáñez fue el conducto ideal para profundizar en aquellas remotas historias que por momentos se pierden con el viento, pero volvieron a aterrizar en una noche plagada de misticismo ancestral eterno.
Crisálida nos hizo transitar por un cúmulo de sensaciones que solo se pueden apreciar al verlos en vivo, recorrido lleno de melancolía que nos conecta íntimamente con la tierra, la historia, la oratoria profunda, esa que está alejada del mundanal ruido. Es un caminar silencioso en plena conexión con el entorno, con la flora y la fauna que nos atiborra hasta llenarnos de un regocijo melancólico, que se impregna en el alma para sanar heridas, profundizando el latir qué vuelve desde el agreste manto para que se pose en calma sobre la profunda alborada.
WEATHER SYSTEMS
Weather Systems nos llevó por evocaciones cargadas de miles de momentos que se cuelan calmosos en la mente, inspirando fragmentos que llevan a seguir un impulso firme que huele a esa tierra húmeda, que viene desde hace milenios narcotizando nuestros sentidos, el devenir es como una tempestad que puede arrasar con furia proterva cada centímetro de nuestro organismo, hacernos añicos sin miramientos viéndonos caer en el camino.
Un camino que se tiñó por una ambientación llena de penumbras que acompaña cada hondonada de una maestría soberbia, cada nota se ajusta a un tamiz de un color profundo, jugando con los maridajes para presentarnos una paleta multifacética que traspasa fronteras, escalando cada sentimiento lo que proyecta desde el escenario Weather Systems es un canto a los vastos sentimientos que nos gobiernan, porque siendo a veces los peores también podemos resurgir en seres que renaciendo de su interior vuelven a escribir leyendas de equilibrio estival.

Weather Systems nos hizo volver a esas raíces que tan arraigadas están que siguen en llamas, latiendo fuertes, aunque por momentos estén calmas y silentes, todo se expresó candente para manifestarse en una notable presentación que se volvió una inmensa mancomunión que tiene como manifiesto el canto de los cientos que alzaron la voz para encontrarse en el firmamento, cada segundo fue una oda a la magnificencia que nos rodea, nos inundó de miles de sentimientos que para muchos estuvieron ocultos por demasiado tiempo.
El sonido de mil millones de sueños se plasmó y esperan por nosotros ya que el eco de hojas que cayeron inundó un Teatro en pleno centro de Santiago, crearon un nuevo camino que, aunque frágil puede contener miles de emociones haciendo un transitar armonioso y profundo, el dolor se arraigó en el cemento transformando cada paso en el recuerdo latente de las pérdidas vividas que siguen lacerando a pesar que el sonido ambiental dejó hace bastante de sonar.
Cada nota que emerge desde el escenario fue una profunda amalgama de emociones que nos llevaron por parajes profundos de nuestros rincones, que por momentos sellados permanecen, pero al tocar sus fibras Weather Systems logra esa introspección necesaria en un mundo que no para. Como un poema que emerge desde el centro de cada uno, la noche gobernó nuestros sentidos demostrándonos que aún queda mucho camino, con millones de recovecos en donde la lluvia golpeará nuestro rostro y la nieve se posará en nuestros hombros.
Secuestra este momento, a partir de este instante llévame lejos, lo más lejos posible para poder perderme en un manto eterno de puro sentimiento, amor, odio, que palpitante en mis días se encuentran, lejos del néctar que despierta la calma imperecedera, cada nota se vuelve música que fluye como el agua en ríos llenos de escarchas, me inundo como el agua del lago tranquilo o del río furioso, bañó mis orillas así parar con cautela.
