BURNING PATH
Escrito por Mario González


Las llamas cubren las horas volviendo cada segundo un manto lleno de sulfurantes sombras qué se manifiesta para tomar por asalto tú cabeza, el ambiente se vuelve de una densidad pétrea, desde la hondonada los sones que inundan nuestros oídos aterran con su filoso sonido, para que veamos el relámpago caer desde un cielo que negro se encuentra, anunciando desde su naturaleza indómita una lucha incansable qué recuerda la gloria de un hermano caído qué aún suena en la memoria.

Transportados a décadas pasadas en dónde el ulular en el bosque era intenso, profundo y denso, los sueños despiertos se vuelven pesadillas las cuáles son imposibles de detener, porque los ecos se vuelven sin fin, siendo el heavy metal un dominante de nuestra esencia, cabalgamos sobre un abismo que se vuelve de inmediato una sonoridad invasora, abordando las horas de vigilia que la noche nos entrega, atmósfera escalofriantes mientras los riffs y la batería nos entregan los instantes en dónde nos aferramos a una realidad inestable.
Los riffs se vuelven punzantes para llevarnos a los recovecos más intensos que BURNING PATH nos presenta, viaje que se vuelve intenso con meandros llenos del mejor metal, lleno de oscuridad que cuesta encontrar una luz guía, pero Shadows nos hace subir a esa barcaza que recorre Lagos llenos de llamas, haciendo sulfurar los rincones más oscuros de tu alma, llenando de velocidad la calma que a veces gana en la batalla, desgarrando la letanía el trabajo se vuelve descollante al tomar la posta de la furia que arde en el alma, sangre y sudor, rabia y dolor cosas que el tiempo dejó para perder la razón.


Cuándo la realidad en verdad pide acción en la cuál un héroe sin capa pueda velar por la integridad de los débiles, pateando la cabeza de aquellos malditos durmientes, que cegados por la ambición crean su propia versión, no fomentes el engaño del cual quieren que participes, sigue la furia de BURNING PATH para sacar toda la mierda de este sistema mal oliente.
