EL LEGADO DE LA MUERTE
Fotografías por MAURICIO
Este 12 de septiembre el Teatro Cariola abrió nuevamente las puertas del averno para traernos lo mejor del metal crudo de LEFT TO DIE.
COFFIN CURSE
Entrando en calor a eso de las 19 horas santiaguinas, los locales de COFFIN CURSE se suben al escenario para entregar una cascada de velocidad, oscuridad y guturales supremos.
Perverted By the Unknown (del ep Gathered unto Death del 2013) se abre oficialmente la soberanía nacional del mejor death metal y haciendo un recorrido por su carrera musical le siguen potencias sonoras como Where the Sickness Thrives, Swallowed By Dying Hopes y Bacchanal of the Mortal de su excelso último trabajo de estudio The Continuous Nothing.

El público, que fielmente llega temprano a escucharlos, se prende y vitorea a la agrupación que por sangre lleva el poderoso metal. La presentación es impoluta y magistral, es por ello que los fanáticos aplauden estruendosos cuando los últimos acordes de Out of the Grave quedan suspendidos en el aire. Un tremendo inicio de jornada.
La ferocidad se tomó la explanada de un Teatro Cariola que lentamente comenzaba a recibir a todos esos malditos que llegaron sedimentos de muerte y mosh, con sonidos provenientes desde las peores pesadillas que puedan imaginar, el corazón se acelera, quisieron gritar pero la voz se vuelve un nudo en sus gargantas, solo reminiscentes alaridos salieron despedidos y el terror comenzó a invadir con aceleración el cuerpo de aquellos que comenzaron desde el inicio un ritual lleno de sangre y devastación. Coffin Curse es la cruda realidad que te gobierna al escuchar los primeros sones provenientes de esta máquina de destrucción, en dónde el machacar se vuelve incesante destruyendo débiles mentes las cuáles están acostumbradas al cotidiano existir, vagar sin conocer la realidad, no son capaces de mirar más allá de su pobre existencia.
Estos son obnubilados por la extrema crudeza en la cuál nos sumerge sin perdón una banda que se vuelve bestia sin control, Coffin Curse desborda maldad que hace temblar los mismos cimientos del maldito averno, contaminando al rebaño silente con la peste qué se vuelve horrible, pesadillas son las que dominan la mente de cada ser que es inundado por la violencia que expele en cada estocada esta presentación que se vuelve indispensable, siendo el aliciente para el tremendo inicio de una tarde memorable.
HOMICIDE
Se presenta en la tarima HOMICIDE haciendo honra a nuestros ancestros con una propuesta escénica inigualable. Dueños de una gran técnica tanto en instrumentos como voz, el desplante mostrado es un eco de los años que lleva la banda entregando su brutal música.
Del año 2008 al Cariola 2026, Thousands Cuts suena como ametralladora irradiando una eterna cadena de oscuridad sobre la concurrencia, que atenta, absorbe su oscuro desenfreno. La dupla de guitarras se turnan como queriendo también ser parte del juego. Aullidos, exclamaciones, diálogos internos que forman parte de una historia oculta entre los integrantes de la banda crean una atmósfera de misterio que la flamante audiencia capta desde la oscuridad.

HOMICIDE recorre lo mejor de sus composiciones infernales, Galley Slave, Overthrowing the Lie y Slave to the Blackest son algunos de los temas elegidos para transitar por esta historia que comenzó el año 1988. Una potencia sobre este Locus horribilis que consagran el death metal y lo eleva hasta el siguiente nivel.
Homicide es el azote que golpea la tierra sin misericordia alguna, volviendo el suelo en un amasijo de intenso regocijo, el trueno procedido por la estocada que vuelve fuego la noche incendiarias, trastoca los riffs con una intensidad despiadada, hacen que esta malevola presentación sea de un fulgor imperecedero logrando que cada nota sea una estocada a los cientos que no creyeron en la debacle con que Homicide carcome el hierro para volver hacer blandido y así desbaratar cualquier indicio de purga que quieran desatar los malditos esbirros. Logra manifestar toda la fuerza con que Temáukel mantiene en equilibrio el mundo, entregándonos una presentación soberbia en entrega y ejecución, en donde la instrumentación logra ribetes soberbios, obteniendo incluso los indicios creadores de Kénos.
TORTURER
Regresa un conocido de la casa. TORTURER pone bajo sus pies las tablas del Cariola una vez más para demostrar las razones que lo hacen merecedores de ser reconocidos como lo grande del death metal chileno.
Velocidad y desenfreno es poco para describir lo que provoca Torturer en el público quien sigue sus entonaciones y se baten en un mosh en donde la cerveza al aire y el buen metal son el mejor compañero.

Un salto por toda su discografía que salta entre Oppressed by the Force (1992) a Burning Cross (2024) con temas como Arachnophobia, Evil Confession y Kingdom of the Dark son el sabor dulce de las melodías lóbregas del metal pesado bien ejecutado en vivo. Presenciar a TORTURER en vivo es una de las experiencias inigualables dentro del orbe disonante llamado death metal y vale la pena presenciarlo un millón de veces si es necesario.
Huracán despiadado arriba del escenario, como una ráfaga que no tiene fin, hace desbocar los sentidos, volviéndolos volubles al asesinar machacante de un mosh trepidante, Torturer es pasado, presente y futuro, porque a pesar del tiempo el ente demoniaco de Francisco Cautín no tiene para cuándo parar y se agradece a mil, porque cada riffs que se presenta afilado nos vuelve a llenar de recuerdos y a la vez nos hace sentir como esa bestia de insana cabeza vuelve siempre a renacer, a reinventarse y a seguir luchando con más bríos que nunca por una escena que a pesar de todo vuelve resurgir de las cenizas. Ira manifestada en demoníacos temas que llenan de martirio tu condenada esencia, supurantes los tejidos son preparados para lo que se avecina, aquel que desde la palestra va contaminando desde su magnificencia, perverso ser que emerge desde las tinieblas con rabia iracunda hacia los malditos cobardes que con temeroso andar, preparan el trono para el grotesco ritual.
Torturer fue una aplanadora que no entregó misericordia, en un ambiente sulfuroso, en donde el calor de la muerte ya hacia sudar a todo el ambiente, en donde el fuego era calmado solo por brebajes que hacían más llevadero el camino hacia la muerte. La atmósfera oscura, las vociferaciones provenientes desde los lugares más pétreos del ser se empañanaron de reverberación primitiva en cada centímetro del Cariola, sus profundidades turbias se dieron cita para manifestarse en las cavernas inundadas por la muerte que se avecina.
LEFT TO DIE
Hay revanchas que son necesarias y LEFT TO DIE es una de ellas sin importar las veces que los hayas visto en vivo. Es que recordar esos temas una y otra vez tiene un valor incalculable. Esas reminiscencias de antaño como antiguos tribales que no dejan alma en pie.
La audiencia lo sabe. La banda lo sabe. Esta noche arderá el suelo y se invocará la bestia de los sonidos resonantes de un death metal hecho como ningún otro. El Scream Bloody Gore y el Leprosy juntos en una noche donde no quedará alma en pie.

Los fanáticos no detienen el moshpit en el centro del Cariola dejando las poleras sudadas y el alma pegada en el suelo mientras los sondeos de los riffs se vuelven inalcanzables. Temas como Open Casket, Infernal Death, Death By Metal y Left to Die son progresiones ruidosas que elevan al público al caos y al éxtasis casi catártico.
LEFT TO DIE sabe como hacer las cosas bien inyectando energía desde el segundo uno. Con Pull the Plug e Evil Death estalla el frenesí y la concurrencia entre vitores y rugidos anima a la agrupacion que ha demostrado durante toda la jornada un nivel de primera categoria sin que la energia decaiga en ningun momento. Hay una relación estrecha entre la banda y Chile, esa conexión el público la conoce y la siente.
Se pudo sentir la oscuridad abrazando cada alma que en agonía gritó por su existencia en una noche que se volvió un martirio para el creyente mal oliente, como una lenta agonía Left To Die trastocó los pensamientos, pudriendo desde el centro la muerte se fue colando por sobre la esencia viviente, lo que vuelve el respiro en un dolor sin sentido haciendo que esta maldita noche sea un gran recuerdo en la piel de aquellos que perecieron con placer, más la siniestra muerte comenzó a caer presionando sobre las mentes de los inertes volviendo cada latido en un avasallador cautiverio. Voces siniestras penetraron la conciencia como espectros que persistentes fueron oradando el subconsciente, la pus se expandió por todo el cuerpo dominando la esencia que se mantiene viva, preservando el legado de un ser que ha traspaso toda barrera existente, sigue latiendo cómo un monolito presente que en conjunto su recuerdo, el cariño y admiración construye laceraciones qué van carcomiendo el cuerpo y la mente.
Left To Die fue una vuelta a un pasado corroído por la muerte y la sangre, escuchamos clásicos que nos llenaron de recuerdos de un pasado vibrante gracias a un ser que sigue latiendo fuerte en el pecho de millones, más aún Left To Die demostró que es una banda con todo un camino en construcción, cada integrante es un sigma que hace brillar de rojo a una máquina que logró inundarnos de extrema malicia.
Es por eso que un show de LEFT TO DIE siempre es mucho más que un par de canciones de antaño:
Es una historia
un recuerdo
un lazo creado con sangre que el tiempo jamás logrará doblegar.

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