MEDIUM…EL CAMINO DE LA INICIACIÓN
Escrito por Mario González
Tonos que tejen dentro de nuestro espectro un manto negro que a cada segundo se vuelve más intenso, llevándonos a una catarsis introspectiva, itinerante, movediza. Como un pantano en ciernes nos aprisiona sin darnos respiros, disipando la neblina la oscuridad se vuelve severa, recorriendo eternamente el camino vamos recolectando las energías universales con la obligación de expandir abstractamente la mente.


La ascensión y el descenso es un constante en donde el machacar se vuelve inmutable e inquebrantable, incesante devenir por el cual divagamos formando parte de un intrincado pensamiento, que nos exige poner mayor atención en todo momento.
Metal negro y bestial qué exige más que lo somero ya que la iniciación recorre caminos alejados de los ojos qué miran con desesperación, MEDIUM… EL CAMINO DE LA INICIACIÓN se mantiene ligado a tu cabeza aunque pase el tiempo y no te des cuenta, con saña fastuosa hace merma tus sentidos, doblegando cada dogma que cautiva los nauseabundos caminos que fueron elegidos antes que la pira que EJECUTOR alimenta abriera tus párpados para mostrarte como se incendia aquel lugar divino de olor nauseabundo y pestilente en donde el ángel caído gobierna con sus huestes.

Elogio a la oscuridad eterna en donde los malsanos infectos caen por los siglos de siglos y desde ese profundo fuego emerge la negación más profunda, la renuncia y abjuración a cualquier fe que se vuelve basura, que con sus malditos dogmas quieren encauzar nuestro camino y manipular nuestros sentidos.

Cuándo la tormenta cae con inclemencia el pasado vuelve al ruedo haciéndonos divagar por lo consumible de lo inevitable del paso del tiempo, la muerte, esa que está cada vez más próxima, se adueña de cada rincón cómo una pestilencia severa volviéndonos malévolos llenándonos de esa perversión qué abre la mente para expulsar al cobarde creador, succionando los sentidos aplicando tormentos para aquellos que se vuelven sordos y ciegos, volviéndose a cada instante en un incandescente suplicio.
Con sones que nos sumergen en el fuego eterno, EJECUTOR es despiadado de principio a fin son esos momentos en que los débiles buscarán la muerte inmediata porque el suplicio no pueden aguantar sus es irritados cuerpos, sin respiro el oxígeno se agita en el aire carcomiendo los sentidos, que atiborrados de azufre van lacerando los putrefactos cuerpos para desmembrar sus almas sin contemplación ni lamentos.
